Formación in Company

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¿En qué consiste la Formación In Company?

Este tipo de formación responde a los deseos de muchas empresas que tienen un grupo de trabajadores para los que sería conveniente recibir una cierta formación o bien porque hay que ajustarse a una necesidad muy concreta.

La formación se ajusta a los que la empresa necesita, a su cultura, a la formación del empleado, etc.

Se hacen verdaderos “trajes a medida” en el diseño de esta formación y se imparten la mayor parte de las veces en las propias empresas.

Formación In Company

¿Formación a medida?

Si deseas un formación especifica en un area de tu empresa, o algún matiz puntual, contacta con nosotros y plasmanos tu idea de formación. Estaremos encantado de poder ayudarte.

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Nuestra metodología

Y para la formación así entendida, nuestra metodología descansa sobre tres pilares fundamentales:

1.Contenidos adaptados:

Nuestros programas son en principio estándar, es decir que están pensados y redactados para cualquier colectivo de participantes, pero tenemos como norma reunirnos antes de cada curso con la dirección de la empresa u organismo contratante para asumir cuáles son los objetivos concretos que persigue con la impartición de esta acción formativa.

2.Docencia participativa:

Los bustos parlantes ya no tienen cabida en la formación moderna. Ni siquiera en la enseñanza reglada de estudiantes de bachiller o universitarios, pero todavía mucho menos en la formación profesional.

Los profesionales no aprenden lo que se les dice, aprenden sobre todo aquello que ellos mismos han colaborado en pensar, en elaborar, en enunciar.

Podemos concluir, pues, que la formación, o es participativa o no sirve como formación.

3. Contenidos prácticos

Nosotros pensamos que “el saber sí que ocupa lugar”, por lo que no es sensato pretender que los seres humanos retengan en su memoria todo aquello que necesitan saber, todo aquello de lo que se les informa, todo aquello que la empresa necesita que aprendan para aumentar su eficiencia y su productividad.

De ahí la necesidad de que los cursos de formación sean prácticos. Prácticos no quiere decir solamente que les puedan resultar útiles para su trabajo. Prácticos quiere decir que los conocimientos deben ser transmitidos por el formador de forma práctica, no con discursos, sino haciendo vivir las experiencias a base de ejercicios, dinámicas y casos prácticos de los que los participantes extraigan de modo natural las consecuencias pedagógicas pertinentes, los objetivos del curso que se les había propuesto al principio.

Cómo trabajamos

La formación para nuestras empresas cliente siempre se diseña de acuerdo a sus características y necesidades singulares, desarrollando tanto el material como las actividades didácticas más efectivas para el objetivo planteado.

La formación a medida considera las necesidades y características de la empresa para desarrollar en el equipo la capacidad de contribuir mejor al negocio de la compañía.

La palabra “formación” es sinónimo de “enseñanza”, y la palabra enseñanza tiene en español dos significados. Por una parte enseñar significa (y no es ésta la acepción que nos gusta) dictar un conocimiento que hay que aprender porque es así, porque es generalmente aceptado como cierto por todo el mundo. Equivale a decir cómo son las cosas, equivale a decir a los demás lo que deben hacer y cómo deben hacerlo. Equivale a adoctrinar. Por otra parte (y ésta es la idea que defendemos) enseñar significa “mostrar” algo a alguien para que lo vea.

Si al enseñar no adoctrinamos, sino que mostramos algo para que el otro lo vea, estamos en el fondo abriendo una discusión para que todos los participantes puedan juzgar lo que se les está mostrando en función de sus experiencias, de su entorno, de sus circunstancias, de sus necesidades. Es como decirles ”mira lo que tengo, mira lo que te ofrezco, mira lo que sé que en otras partes se hace y les funciona. Analicémoslo juntos, a ver si a ti te interesa aplicarlo en tu trabajo…” Y eso, y no otra cosa es formar profesionales.